Las telecomunicaciones se juegan su futuro
EL PAÍS y KPMG celebran un encuentro en el que los principales operadores telefónicos demandan muchas más ayudas para el desarrollo de la infraestructura de conectividad
Hace casi medio siglo, Marty Cooper lo cambió todo. Un 3 de abril de 1973, este ingeniero electrónico estadounidense saltó a la Sexta Avenida de Nueva York y, frente a un grupo de periodistas, desenfundó un aparato que pesaba 794 gramos, tenía unos 33 centímetros de altura y 8,9 centímetros de grosor. Era el primer móvil del mundo. Un prototipo del Motorola DynaTac 8000X. “Cuando lo creamos, sabía que en el futuro estaríamos conectados…, lo que no sabía es que tendríamos una conexión con un potente procesador y con conexión a internet… No sabíamos nada de eso, porque no se habían inventado ninguna de esas cosas”, dijo tiempo después Cooper. Mucho ha llovido desde entonces y el sector, el de las telecomunicaciones, no ha parado de reinventarse.
Pero es en estos años cuando el porvenir del sector se juega en el entorno más exigente. Así lo mencionó Roberto Sánchez, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, durante su participación en el encuentro El futuro del sector de las telecomunicaciones, organizado por EL PAÍS y KPMG. El representante del Gobierno explicó que los operadores están acuciados ante las necesidades de inversión, para extender su cobertura, en un contexto de alta competencia y en el que la aparición y demanda de nuevas tecnologías va en aumento. “Hay una transformación del modelo de negocio, una desintegración vertical”, aseguró Sánchez.


